Webs para startups: lo que he aprendido desde 2018

Fundé ProMarketing en abril de 2018, después de salir de Oracle. Los primeros clientes llegaron por referidos, por contacto directo y por relaciones que construí en hackatones y en el ecosistema de la Universidad Javeriana. Muchos eran startups: equipos con un producto a medio construir, poco presupuesto y una demo o una reunión con inversionistas a la vuelta de la esquina. Desde entonces hemos hecho sitios para más de 50 marcas en 11 países, y las startups siguen siendo uno de los clientes con los que mejor trabajamos.
Esto es lo que he aprendido haciendo sus webs.
La primera versión tiene que explicar una sola cosa
Una startup no necesita el sitio de una empresa con veinte años en el mercado. Necesita que quien llega por primera vez entienda en pocos segundos qué problema resuelve, para quién es y qué tiene que hacer después: agendar una demo, entrar a la lista de espera o crear una cuenta. Si la primera pantalla no responde eso, lo demás no importa.
Por eso casi siempre empezamos con menos páginas de las que el cliente pide: inicio, producto, precios si ya existen y contacto. El blog, la página de equipo o la sección de prensa llegan cuando hay algo que contar.
El mensaje va a cambiar, y la web tiene que aguantarlo
En una startup el posicionamiento cambia cada pocos meses: un pivote, un segmento nuevo, otro precio. Una web que solo puede editar un programador se vuelve un cuello de botella justo cuando el equipo necesita moverse rápido.
Por eso la mayoría de los sitios para startups los construimos en Wix Studio: el equipo cambia textos, imágenes y páginas sin depender de nosotros. Cuando el producto ya tiene tráfico y necesita funciones a la medida, integraciones o más rendimiento, pasamos a Wix Headless. Ese paso tiene sentido después de validar, no antes.
Si no se mide, no sirve para levantar capital
Los inversionistas preguntan por tracción, y la web suele ser el primer lugar donde se ve. Antes de lanzar dejamos listos Google Analytics con los eventos de conversión, los píxeles de las plataformas de pauta y los parámetros UTM de cada canal. Así, cuando alguien pregunta cuántos leads trajo la última campaña o cuánto convierte la página de precios, la respuesta sale de un reporte y no de una suposición.
Un formulario no es un proceso de ventas
Muchas startups lanzan con un formulario que manda un correo a una bandeja que nadie revisa. Cada contacto debería quedar en un CRM, recibir una respuesta inmediata y tener a alguien asignado para el seguimiento. Cuando el volumen crece, un agente de IA en WhatsApp puede responder y calificar las 24 horas. Lo explico en este artículo sobre Kommo.
El caso de Ohla.ai
Ohla.ai es una plataforma de IA para equipos de campo y operaciones, con base en Bogotá. Con ellos trabajamos la estrategia digital completa: el sitio web con una arquitectura pensada para convertir, los canales digitales, el posicionamiento orgánico y la pauta en Google y Meta. El resultado fue una mayor tasa de conversión de leads y un sitio que el propio cliente describe como memorable. Hoy Ohla.ai es una startup consolidada que hace parte de Grupo Ohla. El caso completo está aquí.
Lo que reviso antes de lanzar la web de una startup
La propuesta de valor en la primera pantalla. Qué haces, para quién y por qué ahora.
Una acción principal. Un botón que se repite en la página, no cinco opciones compitiendo entre sí.
Velocidad en el celular. La mayoría de las visitas llega desde el móvil, muchas veces desde un enlace en LinkedIn o WhatsApp.
Analítica y conversiones. Eventos configurados y probados antes de invertir un peso en pauta.
SEO técnico básico. Título y descripción por página, sitemap, datos estructurados y una URL por idioma.
Versión en inglés si vas a vender afuera. Con su propia URL, no con un traductor automático encima.
Dominio y correo corporativo. Escribirle a un inversionista desde un correo personal le resta credibilidad a cualquier ronda.
Si estás armando la web de tu startup y quieres una segunda opinión, escríbenos. Te digo qué lanzaría primero y qué dejaría para después.